El bar esta desguazado, la fuente es un barrizal de agua que se pierde entre la arboleda y solo se mantienen las mesas y los aseos, que limpian los campistas.

Esta zona, que es actualmente zona de acampada libre, ha perdido el encanto de unas instalaciones que convivían respetuosamente con el monte y por ende su aprovechamiento económico. Es curioso el afán de las Administraciones en inagurar cosas nuevas y la despreocupación que tienen en mantenerlas. Es lamentable la poca cultura del desarrollo sostenible. Luego se dice que el turismo de interior no funciona.
Ver más fotos